Cuando se realiza una obra o cualquier reforma en casa, uno de los momentos más pesados se da una vez que terminan. El polvo, las manchas, las salpicaduras y la suciedad que se generan llegan hasta los lugares menos insospechados, por lo que no queda más remedio que hacer una limpieza profunda y completa de toda la casa.

Lo más recomendable es contratar una empresa especializada con la que acabarás ahorrando dinero, pero sobre todo, tiempo. Para cualquiera de nosotros, la duración de una correcta limpieza sería mayor y requiere de mucha paciencia eliminar esas inevitables salpicaduras de pintura, yeso… Sin duda una tarea que conlleva un duro esfuerzo y con la que debes saber qué productos son los más apropiados para no acabar dañando suelos o paredes.

Las empresas especializadas en limpiezas tienen a su disposición las máquinas y productos idóneos para tener los mejores resultados. Además, su personal está perfectamente cualificado y preparado para este tipo de trabajos de higienización en profundidad. Con una amplia gama de servicios de limpieza, tanto para empresas como para particulares, en www.limpiezasfernandezaguilar.com/limpieza-fin-obra te ofrecen aquello que precises y adaptándose a todas tus necesidades.

La filosofía de Limpiezas Fernández Aguilar se basa en un compromiso por la excelencia y la calidad, con una relación cercana con el cliente y ofreciendo un precio muy competente. Sus servicios se concentran en la zona del Gran Bilbao, pero también abarcan el resto del País Vasco y Cantabria.

Sus casi diez años de experiencia en el sector, su responsabilidad para que su personal esté perfectamente cualificado y su exigencia para seguir mejorando cada día para ofrecer un excelente servicio, les han dado la plena confianza de sus clientes.

Factores a tener en cuenta antes y durante la obra o reforma

Es importante cuidar determinados detalles antes de que empiece la obra. El primer paso para evitar las manchas más fastidiosas en la medida de lo posible, es retirar la mayoría de mobiliario que resulte más fácil de desplazar y tapar determinados elementos como los muebles, cubriéndolos con sábanas.

De la misma manera, es conveniente proteger los marcos de las ventanas y las puertas con cinta aislante, además de quitar los pomos de las puertas. Un trabajo previo sencillo, pero que evitará que la limpieza sea más difícil.

Muchas veces se puede pensar que ir limpiando parcialmente mientras se lleva a cabo la obra puede hacer que la tarea sea menor y menos engorrosa después, pero lo cierto es que no es nada recomendable.

Debido a la propia evolución de cualquier reforma, el polvo que se va generando crea más suciedad y los zapatos van arrastrándolo. Inevitablemente habrá pisadas por las zonas de paso, por lo que una limpieza gradual va a servir de poco.

En cualquier caso, si el trabajo ha finalizado en algunas estancias se pueden ir eliminando algunos restos de yeso, pintura, salpicaduras de yeso o esas manchas más difíciles en suelos y ventanas. Es una manera de evitar que se sequen, lo que hará que sean menos complicadas de quitar. Por supuesto, siempre teniendo en cuenta las características del suelo para utilizar el producto adecuado y no dañar la superficie.

Lo que está claro es que contratar una empresa especializada en trabajos de higienización profunda da una mayor tranquilidad. Debes valorar que hay que seguir un determinado orden para no repetir la misma tarea varias veces. Por ello, su experiencia, el conocimiento de los mejores productos de limpieza según los materiales y el uso de la maquinaria más idónea ofrecen, sin duda, una mayor precisión. De esta forma estamos seguros de que quedarás más que satisfecho con los resultados.