El proceso de venta o alquiler de un inmueble se puede hacer de dos maneras: por particular o mediante inmobiliaria, independientemente del tipo de inmueble.

Contar con el apoyo especializado de profesionales inmobiliarios puede traerte más de un beneficio y puede ahorrarte más de un disgusto. ¿Quieres saber cómo? Entonces, sigue leyendo.

Conocimiento del mercado

Uno de los pasos naturales a la hora de realizar una venta o un alquiler, consiste en determinar el valor del inmueble. ¿Qué precio puedo pedir? ¿Será demasiado? ¿Nos quedamos cortos y deberíamos aumentarlo?

Conocer el precio que se puede pedir es un factor clave para mejorar la probabilidad de éxito en la operación. No queremos ahuyentar al potencial cliente, pero tampoco queremos perder dinero.

Dependiendo de la ubicación del inmueble, del tipo de propiedad y de la competencia, el valor puede ser uno u otro. No tiene el mismo valor una oficina en el centro de la ciudad (generalmente) que una oficina idéntica pero situada en el extrarradio.

Una inmobiliaria conoce estos datos, y los datos mejoran la toma de decisiones. Cuando más específica sea, mejor conocerá el mercado, como por ejemplo, las inmobiliarias que operan en zonas concretas, como esta inmobiliaria en Guatemala.

También ayudará a detectar elementos y características que sean potenciales incrementadores del precio.

inmobiliaria

Mejor negociación

Las inmobiliarias negocian todos los días para conseguir los mejores clientes, el propietario, generalmente, no. Como dice el dicho, la práctica hace al maestro.

El proceso de negociación será casi siempre más efectivo si lo realiza un profesional inmobiliario.

¿Visitas? Ahórratelas

Es habitual que el cliente visite el inmueble antes de realizar la compra o el alquiler del mismo. ¿Qué implica esto? Tener que realizar visitas constantes hasta encontrar al comprador adecuado.

Hay que invertir mucho tiempo mostrando la propiedad, atendiendo al potencial cliente, contestando dudas, etc.

Si se hace a través de una inmobiliaria, este trabajo queda delegado. Serán ellos los que concierten las visitas, los que respondan las dudas y los que hagan atractivo el trato. Nosotros podemos aprovechar ese tiempo en realizar acciones más rentables hasta que llegue el momento de formalizar la transacción.

Aprovecha su cartera de clientes

Las inmobiliarias disponen de bases de datos amplias de personas con interés en adquirir o alquiler inmuebles, e incluso pueden tener a gente muy interesada añadida en listas de espera.

En ocasiones pueden llegar visitas incluso el primer día desde la publicación de la oferta.

¿No sería satisfactorio encontrar al cliente ideal lo más rápido posible?

Olvida los trámites

En las transacciones inmobiliarias se deben realizar multitud de trámites, desde tramitar una hipoteca, hasta contactar con una notaría, pasando por redactar el contrato.

Estos pueden variar por países, por tipo de transacción e incluso por regiones dentro de un mismo país.

Cometer un error en la realización de los trámites puede hacer que la operación sea un fracaso. Es por esto que dejarlos en manos de profesionales suele ser la opción más recomendada, ya sea en forma de guía como delegándolos totalmente.

Estas son algunas de las principales ventajas de contar con especialistas inmobiliarios. Esperamos que este artículo os haya sido de ayuda.