La madera es un recurso que ofrece la tierra, 100% natural. Entre los múltiples usos que tiene está la construcción de piso con base en este material. Bambú y cedro son algunos de los tipos de madera que suelen utilizar los constructores.

El proceso inicia cuando la compañía encargada de la construcción recibe la madera. Esta es recibida en forma cúbica en una medida que se llama rastras (300 cm de largo X 50 cm de ancho). Tiene que tener certificado de corte, pues no puede ser talada de manera ilegal. El proceso comienza cuando una máquina realiza el proceso de tablillas longitudinales; posteriormente pasa a las secadoras para conseguir la húmeda perfecta. Llega a una máquina que permite que le otorgue paralelismo a las tablas de tal manera que el resto  del proceso tenga uniformidad. Finalmente una machihembradora de cuatro ejes sirve para darle el ancho, el espesor, la hembra y el macho. Así finalmente el producto puede iniciar la instalación en el inmueble deseado.

Ventajas de los pisos de madera

Entre los estilos que se utilizan se encuentran el piso que presenta dilatación entre las tablillas (tres, cuatro o cinco milímetros según la preferencia del cliente) y los machihembrados que no hay ninguna dilatación entre las tablillas.

La madera es un material aislante en contra del frío, por lo que en la época del año que el frio aprieta este material ayuda a conservar el calor. La calidez es su principal característica. Es importante  destaca que se necesita un tipo de madera resistente en contra de la húmeda, generación de hongos y libre de termitas.

Los pisos de madera solida son de larga duración, por lo que es una opción que prevalece por encima de otras. Su reparación es sencilla como se mencionó anteriormente, este material permite retener el calor. También son útiles para las personas que sufren de alergias debido a que no generan polen ni caspa animal. La facilidad de limpiar este tipo de pisos basta para conservar la condición natural de los mismos.

Ecología y precio

Proveniente de la naturaleza, la madera es un producto ecológico y reciclable.

Antes de proceder a su instalación es necesario consultar con una compañía especialista en madera para evitar males mayores en el futuro. De la calidad de la madera dependerá su rentabilidad y duración. Cabe destacar que el material tiene un costo elevado; sin embargo, la relación costo-duración tiene sentido.